Cuando encargas a una gestoría la presentación de tus impuestos, confías en que cumplirá los plazos fiscales y evitará costes innecesarios. Si presentó una declaración fuera de plazo, omitió su presentación o cometió un error que ha derivado en un recargo, intereses o una sanción de Hacienda, no tienes por qué asumir automáticamente ese perjuicio económico.
PAUMARD Abogados reclama a la gestoría los daños causados por su actuación negligente. Si el incumplimiento profesional puede acreditarse y existe una relación directa con la deuda exigida por la Administración Tributaria, exigimos la indemnización que corresponda, incluida la cuantía de las sanciones, recargos, intereses y otros daños económicos que procedan en tu caso.
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La sanción de Hacienda no siempre debe pagarla quien encargó el impuesto
Una gestoría o asesor fiscal no garantiza que Hacienda acepte sin discusión cualquier declaración, pero sí debe actuar con la diligencia exigible a un profesional: controlar los vencimientos, solicitar la documentación necesaria con antelación, presentar los modelos encargados dentro de plazo y advertirte de forma clara y acreditable si falta información o existe un obstáculo para cumplir.
Puede existir negligencia de la gestoría por una sanción cuando, por ejemplo, recibió la documentación necesaria a tiempo y aun así no presentó el impuesto; presentó el modelo después del vencimiento sin una causa justificada; olvidó una declaración periódica; confundió un plazo; o no te informó con suficiente antelación de la documentación imprescindible para liquidar el tributo.
El perjuicio puede ser especialmente relevante para autónomos, sociedades y empresas con obligaciones tributarias recurrentes. Un impuesto fuera de plazo por culpa de la gestoría puede generar no solo una sanción, sino también recargos, intereses de demora, pérdida de beneficios fiscales, dificultades de tesorería y costes derivados de regularizar una situación tributaria que debió haberse evitado.
Qué daños pueden reclamarse a la asesoría fiscal
La reclamación debe centrarse en los daños que sean consecuencia del incumplimiento de la gestoría y puedan justificarse documentalmente. No basta con que exista una liquidación tributaria desfavorable: hay que distinguir entre el impuesto que realmente debías pagar y los importes añadidos por el error profesional.
Con carácter general, una reclamación frente a la gestoría puede incluir:
- Sanciones tributarias impuestas como consecuencia del retraso, la falta de presentación o la presentación incorrecta atribuible a la gestoría.
- Recargos e intereses de demora causados por presentar o ingresar el impuesto tarde.
- Costes de regularización que deriven directamente de corregir el incumplimiento profesional, cuando estén debidamente acreditados.
- Pérdida de ventajas fiscales o económicas cuando se demuestre que deriva de la actuación de la asesoría.
- Otros perjuicios patrimoniales directamente conectados con la negligencia, en especial si el error afecta a una empresa, a varias obligaciones tributarias o a una operación económica relevante.
El impuesto principal que era exigible no se transforma, por sí solo, en un daño indemnizable: era una obligación tributaria que debías afrontar. La reclamación por indemnización al asesor fiscal se dirige normalmente a recuperar el coste adicional que no habrías soportado si el encargo se hubiera ejecutado correctamente.
Qué debes reunir para reclamar a una gestoría
La prueba es decisiva. Para reclamar los daños, debemos acreditar el encargo profesional, que la gestoría disponía —o debía solicitar— la información necesaria y que su actuación u omisión provocó el perjuicio reclamado.
Conviene conservar y aportar:
- Contrato, hoja de encargo, presupuesto, facturas o recibos de la gestoría.
- Correos electrónicos, mensajes y comunicaciones sobre la presentación del impuesto.
- Documentación entregada a la asesoría y justificantes de la fecha de entrega.
- Declaraciones tributarias presentadas, justificantes de presentación y cartas de pago.
- Acuerdos de inicio, propuestas de liquidación, providencias, resoluciones sancionadoras o notificaciones de Hacienda.
- Recursos administrativos que se hayan presentado y sus resoluciones.
- Cualquier respuesta de la gestoría reconociendo el error o atribuyendo el retraso a una incidencia interna.
También es importante ordenar las fechas: vencimiento fiscal, entrega de la documentación, instrucciones dadas a la gestoría, presentación efectiva del modelo y notificación de Hacienda. Esa cronología permite sostener la relación entre la negligencia y el daño económico.
Antes de reclamar a la gestoría, protege tu posición ante Hacienda
La responsabilidad de la gestoría frente a ti no paraliza los plazos ni elimina por sí misma la obligación de atender las notificaciones de la Agencia Tributaria. Si has recibido una propuesta, una liquidación o un acuerdo sancionador, debes actuar dentro del plazo indicado para defenderte ante Hacienda y evitar que la deuda aumente o se consolide innecesariamente.
En determinados casos puede ser procedente impugnar la sanción o la liquidación tributaria, especialmente si existen motivos propios para discutirla. En paralelo o después, según las circunstancias, se puede dirigir una reclamación contra la asesoría para obtener la reparación del perjuicio que haya causado.
No conviene dejar de pagar, recurrir o solicitar el aplazamiento que pueda corresponder únicamente porque la gestoría haya reconocido verbalmente el error. La estrategia debe proteger, por un lado, tu situación frente a Hacienda y, por otro, tu derecho a exigir responsabilidad al profesional que incumplió su encargo.
Reclamamos la indemnización a tu asesor fiscal
PAUMARD Abogados prepara y dirige la reclamación frente a la gestoría o asesoría fiscal responsable. Identificamos los daños económicos vinculados al retraso en el impuesto, documentamos el incumplimiento profesional y exigimos el pago de la indemnización correspondiente.
La actuación puede incluir una reclamación extrajudicial completa y, si no se alcanza una respuesta adecuada, el ejercicio de las acciones judiciales que procedan. Muchas gestorías cuentan con un seguro de responsabilidad civil profesional; cuando resulte aplicable, la reclamación puede alcanzar a la aseguradora en los términos legalmente previstos.
Si tu gestoría presentó tarde el IVA, el Impuesto sobre Sociedades, una retención, una declaración informativa u otra obligación fiscal y Hacienda te ha exigido una sanción, recargo o intereses, reúne la documentación y contacta con PAUMARD Abogados. Reclamamos los daños causados por la negligencia profesional para que no soportes un coste que pudo evitarse con una gestión fiscal diligente.

