Si, después de un accidente de circulación, mantienes dolor, limitaciones de movilidad, cicatrices, trastornos psicológicos o cualquier otra lesión permanente, no debes conformarte con una oferta genérica de la aseguradora. En PAUMARD Abogados reclamamos la indemnización por las secuelas del accidente de tráfico, con el objetivo de que se reconozca el alcance real del daño que te ha quedado.
La indemnización no depende solo de los días de curación. Una lesión que persiste cuando termina el tratamiento puede generar una compensación específica conforme al baremo de tráfico. Defendemos tu reclamación frente a la compañía aseguradora y, si no ofrece una respuesta indemnizatoria adecuada, ejercitamos las acciones necesarias para reclamar lo que te corresponde.
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Las secuelas pueden aumentar de forma relevante tu indemnización
Se consideran secuelas las deficiencias físicas, psíquicas, sensoriales, estéticas o funcionales que permanecen tras la estabilización de tus lesiones. No es necesario que la limitación sea absoluta: el dolor persistente, una restricción de movimiento, una pérdida de fuerza, una cicatriz visible o las consecuencias psicológicas del siniestro pueden tener relevancia indemnizatoria si quedan acreditadas médicamente.
El problema aparece con frecuencia cuando la aseguradora cierra el expediente al darte el alta, minimiza la lesión o aplica una puntuación que no refleja cómo ha cambiado tu vida. Aceptar una oferta sin conocer la valoración correcta puede impedirte reclamar después una cantidad superior. Por ello, antes de firmar un finiquito o una renuncia, conviene que un abogado especializado dirija la reclamación.
Qué conceptos reclamamos además de la secuela permanente
La valoración del daño corporal derivado de un accidente de tráfico se articula a través del sistema legal de baremo de tráfico. La puntuación de las secuelas es un elemento central, pero la indemnización puede comprender otras partidas relacionadas con el mismo accidente.
- Perjuicio personal básico: los días de curación en los que has sufrido las lesiones.
- Perjuicio personal particular: los periodos en los que no pudiste realizar tus actividades esenciales o de desarrollo personal con normalidad.
- Secuelas funcionales: limitaciones permanentes que afectan al aparato locomotor, sistema neurológico, órganos, sentidos u otras funciones.
- Secuelas estéticas: cicatrices, deformidades o alteraciones visibles cuya valoración debe hacerse de forma independiente cuando proceda.
- Perjuicio moral por secuelas: cuando las lesiones permanentes alcanzan la entidad prevista legalmente o tienen consecuencias especialmente graves.
- Daño emergente: gastos médicos, farmacéuticos, de rehabilitación, desplazamiento o asistencia que puedas justificar.
- Lucro cesante: pérdidas de ingresos o consecuencias laborales y profesionales ocasionadas por las lesiones, cuando concurran los requisitos exigibles.
Reclamamos todos los conceptos que resulten procedentes según la documentación médica, la evolución de tu lesión y el impacto acreditable del accidente. La compensación no debe limitarse a una cifra automática por el alta médica.
Cómo se determina la valoración de daño corporal
La valoración de las secuelas exige relacionar el diagnóstico médico con las limitaciones que permanecen una vez finalizado el proceso curativo. Para ello, es esencial diferenciar entre una dolencia transitoria y una lesión estabilizada que deja una repercusión permanente.
El informe médico y el alta no siempre reflejan el daño definitivo
El alta asistencial o laboral no significa necesariamente que estés recuperado sin secuelas. Puede indicar que no necesitas más tratamiento activo, pero seguir existiendo dolor, restricciones, necesidad de medicación, revisiones o dificultades para trabajar y realizar actividades cotidianas.
Solicitamos y ordenamos la documentación clínica relevante para sostener la reclamación: informes de urgencias, pruebas diagnósticas, partes de baja y alta, rehabilitación, consultas de especialistas, informes de salud mental, fotografías de cicatrices y justificantes de gastos. Cuando es necesario para defender una valoración adecuada, la prueba médica puede ser decisiva en la negociación o en un procedimiento judicial.
La oferta de la aseguradora no cierra necesariamente tu derecho
La compañía debe motivar su posición indemnizatoria, pero su propuesta puede no coincidir con una valoración completa de tus lesiones. Una oferta insuficiente no obliga a aceptarla. Actuamos frente a la aseguradora para exigir una indemnización ajustada y, si el conflicto no se resuelve de forma satisfactoria, reclamamos judicialmente la cantidad que corresponda cuando exista base jurídica y probatoria para ello.
Situaciones en las que conviene reclamar con rapidez
Debes actuar especialmente si la compañía te ha enviado una oferta con la que no estás de acuerdo, si pretenden darte de alta pese a mantener molestias, si discuten que tu lesión proceda del accidente o si te solicitan firmar un documento de aceptación. También es importante iniciar cuanto antes la reclamación si has sufrido lesiones cervicales, fracturas, intervenciones quirúrgicas, lesiones neurológicas, cicatrices, ansiedad, estrés postraumático o una incapacidad que afecta a tu trabajo.
Los plazos para reclamar pueden verse afectados por la evolución médica, las comunicaciones con la aseguradora y otras circunstancias del caso. No dejes que una negociación prolongada o una oferta rápida reduzcan tus opciones de exigir la indemnización. Conserva toda la documentación y evita firmar una renuncia sin conocer sus consecuencias.
Qué hacemos para reclamar tus secuelas tras el accidente
- Recopilamos los documentos médicos y económicos necesarios para fundamentar el daño.
- Determinamos los conceptos indemnizables vinculados a tus lesiones, incluidas las secuelas permanentes y sus consecuencias.
- Presentamos y dirigimos la reclamación frente a la aseguradora responsable.
- Respondemos a ofertas insuficientes y defendemos una indemnización coherente con la prueba disponible.
- Si resulta necesario y jurídicamente procedente, interponemos la reclamación judicial para exigir el pago.
En PAUMARD Abogados enfocamos la reclamación en el perjuicio que realmente mantienes, no solo en el tiempo que estuviste de baja. Si las secuelas de un accidente de tráfico siguen condicionando tu salud, tu autonomía o tu trabajo, podemos reclamar la indemnización que corresponda frente a la aseguradora.
Documentación útil para iniciar la reclamación
- Parte amistoso, atestado o datos del accidente, si los tienes.
- Datos de las aseguradoras y comunicaciones recibidas de la compañía.
- Informes de urgencias, especialistas, rehabilitación y pruebas diagnósticas.
- Partes de baja y alta, si se emitieron.
- Fotografías de lesiones o cicatrices y facturas de gastos relacionados.
- Oferta motivada, finiquito o cualquier documento que la aseguradora te haya pedido firmar.
No necesitas tener toda la documentación reunida para dar el primer paso, pero conservarla facilita acreditar el alcance de tus lesiones y reclamar las partidas indemnizables. Contacta con PAUMARD Abogados para iniciar una reclamación orientada a obtener la indemnización por las secuelas que te ha dejado el accidente.

