Si firmaste un aval personal para que tu empresa obtuviera financiación, una póliza de crédito, un préstamo o un contrato de alquiler, el cierre de la sociedad no pone fin automáticamente a tu responsabilidad. El banco, proveedor o acreedor puede dirigirse contra ti y reclamarte la deuda sociedad, intereses y, en determinados casos, costas. Tu patrimonio, tu nómina e incluso bienes compartidos pueden quedar expuestos.
La segunda oportunidad para avalista de empresa puede permitirte cancelar las deudas que te reclaman personalmente por haber garantizado obligaciones de una sociedad, cuando concurren los requisitos legales. En PAUMARD Abogados preparamos y tramitamos el procedimiento para solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho y frenar una situación de endeudamiento que ya no puedes sostener.
CONTACTA AHORA CON NOSOTROS
Tu aval puede mantenerse aunque la empresa haya cerrado
Una sociedad limitada tiene personalidad jurídica y, como regla general, responde con su propio patrimonio. Pero al firmar como avalista, fiador solidario o garante personal aceptaste una obligación adicional frente al acreedor. Por ello, si la empresa deja de pagar, el acreedor puede reclamarte directamente en los términos pactados en la garantía.
Es frecuente descubrir esta responsabilidad cuando llega un requerimiento de pago, una demanda o un embargo. También puede ocurrir que la empresa ya esté inactiva, liquidada o sin bienes, pero el préstamo siga pendiente y la entidad financiera reclame el importe a quien lo avaló.
No conviene asumir que la deuda desaparece porque la actividad empresarial haya terminado. Actuar antes de que el problema se agrave permite ordenar la documentación, responder adecuadamente a las reclamaciones y utilizar la vía jurídica que corresponda para buscar la liberación de las deudas personales.
La exoneración puede incluir deudas avaladas personalmente
El mecanismo de segunda oportunidad está dirigido a personas físicas insolventes, incluidos autónomos, administradores o socios que hayan avalado deudas empresariales. La cuestión decisiva no es únicamente que la deuda naciera en el ámbito de la empresa, sino que exista una obligación personal exigible contra ti y que no puedas atender regularmente tus pagos.
Mediante la exoneración del pasivo insatisfecho, puedes solicitar la cancelación de las deudas afectadas por el procedimiento, incluida la obligación que asumiste como avalista, siempre dentro de los límites, requisitos y exclusiones previstos legalmente. La exoneración no se concede de forma automática: hay que plantear el procedimiento correctamente y acreditar la situación de insolvencia.
En PAUMARD Abogados impulsamos la solicitud para obtener una resolución que te permita dejar atrás las deudas personales derivadas del aval. Si ya existe una ejecución o embargo, integramos esa situación en la estrategia procesal para defender tu patrimonio dentro del marco legal aplicable.
Cuándo puedes acudir a la segunda oportunidad como avalista
Esta solución puede ser adecuada si la deuda garantizada, sumada a tus restantes obligaciones personales, hace imposible que atiendas tus pagos ordinarios. Por ejemplo, cuando la entidad financiera te exige un préstamo de la empresa, cuando respondes de una línea de crédito impagada o cuando te reclaman rentas por un arrendamiento empresarial avalado.
Para pedir la exoneración debes ser una persona física en situación de insolvencia y cumplir las exigencias legales aplicables. El procedimiento requiere exponer con precisión tu patrimonio, ingresos, deudas, acreedores y las circunstancias que originaron el endeudamiento. La buena fe y el cumplimiento de los deberes de información y colaboración son elementos relevantes.
Situaciones habituales en las que intervenir
- La empresa ha cerrado o no tiene activos suficientes, pero el banco te reclama el préstamo avalado.
- Firmaste como fiador solidario y recibes requerimientos de pago sin que el acreedor agote antes el patrimonio de la sociedad.
- Ya se ha iniciado un procedimiento judicial, una ejecución o un embargo contra tus cuentas, nómina o bienes.
- La deuda avalada se acumula con créditos personales, tarjetas, obligaciones tributarias u otras cargas que ya no puedes pagar.
- Has vendido, cesado o liquidado tu negocio, pero la garantía personal continúa vigente frente al acreedor.
Cada caso exige determinar quién reclama, qué documento firmaste, cuál es el importe exigible y qué deudas pueden resultar exonerables. Esa preparación permite formular una petición de exoneración coherente con tu situación real.
Qué hacemos para liberarte de la deuda avalada
Nuestra intervención no se limita a explicar tus opciones. Organizamos la defensa jurídica necesaria para solicitar la exoneración de las deudas que te persiguen como avalista y gestionar el procedimiento de segunda oportunidad de principio a fin.
- Identificamos la deuda que te reclaman. Reunimos los contratos de préstamo, pólizas, escrituras de fianza, requerimientos, demandas, extractos y resoluciones judiciales para concretar el alcance de tu responsabilidad personal.
- Construimos la relación completa de tu insolvencia. Reflejamos de manera ordenada todos tus acreedores, ingresos, bienes, cargas y procedimientos en curso, porque la solicitud debe ofrecer una imagen completa y veraz de tu situación económica.
- Elegimos la vía de exoneración adecuada. Según tu patrimonio y capacidad de pago, articulamos la solicitud mediante liquidación, cuando proceda, o con un plan de pagos en los supuestos legalmente previstos.
- Presentamos y defendemos tu solicitud. Redactamos la documentación y los escritos necesarios, actuamos ante el juzgado competente y respondemos a las incidencias u oposiciones que puedan plantearse.
- Actuamos frente a reclamaciones y ejecuciones. Si el acreedor avalado ya ha demandado o ejecuta bienes, coordinamos la defensa con el procedimiento para proteger tu posición y hacer efectiva la exoneración que pueda reconocerse.
Documentos que conviene reunir desde el primer momento
Cuanto antes se ordene la documentación, antes podrá presentarse una solicitud sólida. Conserva, aunque estén incompletos, todos los documentos relacionados con la financiación de la empresa y las reclamaciones posteriores.
- Contrato de préstamo, póliza, escritura o documento donde conste el aval o la fianza.
- Requerimientos de pago, cartas del banco, burofaxes y comunicaciones de recobro.
- Demandas, decretos, autos, embargos, notificaciones judiciales o administrativas.
- Información de cuentas, préstamos, tarjetas, deudas tributarias y demás obligaciones personales.
- Documentación sobre ingresos, nóminas, pensiones, actividad profesional, bienes, vehículos, inmuebles y cargas.
- Datos de la sociedad: escrituras, cierre o liquidación, contabilidad disponible y comunicaciones con acreedores.
La falta de un documento no impide necesariamente iniciar el trabajo. Sin embargo, ocultar bienes, ingresos o deudas puede comprometer el procedimiento. La transparencia es esencial para defender con seguridad la petición de exoneración.
¿La segunda oportunidad elimina toda la deuda del aval?
La finalidad del procedimiento es obtener la exoneración de las deudas que legalmente puedan cancelarse, pero no todas las obligaciones reciben el mismo tratamiento. Existen créditos con reglas específicas y determinadas deudas pueden quedar sujetas a límites o exclusiones legales. Además, la composición exacta de la deuda reclamada —principal, intereses, costas, garantías y otros conceptos— debe analizarse en cada asunto.
Por eso no es suficiente con dejar de pagar ni con negociar informalmente con el acreedor. Para liberar una deuda avalada necesitas encauzar tu insolvencia mediante el procedimiento legal y solicitar expresamente la exoneración que corresponda. PAUMARD Abogados dirige esa reclamación jurídica con el objetivo de que puedas recuperar capacidad económica y poner fin a la presión de los acreedores.
No esperes a que el embargo decida por ti
Un aval personal puede convertir el fracaso de una empresa en un problema patrimonial de larga duración. Si recibes reclamaciones por deudas de tu sociedad, no tienes por qué afrontar solo un procedimiento bancario o judicial ni resignarte a pagar una obligación imposible.
En PAUMARD Abogados tramitamos tu segunda oportunidad para solicitar la exoneración de la deuda que asumiste como avalista y defenderte frente a las reclamaciones derivadas de ese aval. Contacta con el despacho y da el paso para resolver tu endeudamiento personal por la vía legal adecuada.
Si necesitas una visión general del procedimiento y de las soluciones disponibles ante una situación de insolvencia, consulta nuestro servicio para solucionar tus deudas mediante la segunda oportunidad.

